2
Ago
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
P. Leonardo Castellani S.J.

Queridos Hermanos:
1. El mejor y el más grande canto que se puede llevar a Dios desde este suelo, es en honor a Nuestra Señora de Luján.
Aquí me pongo a cantar
con cualquiera que se ponga
la mejor, la gran milonga
que se habrá de perpetuar
entre la Pampa y el mar
y el que es mayor que los dos,
cielo estrellado de Dios
donde sus plantas están,
canto a la Flor de Luján,
canto a la Madre de Dios.
Leer el resto de esta entrada »
29
Jul
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Dale O’Leary

Escritora e investigadora, de la Asociación Médica Católica de Estados Unidos.
La reciente Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe sobre la colaboración entre el hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo comienza con un breve análisis de «algunas corrientes de pensamiento, cuyas tesis no coinciden a menudo con las finalidades genuinas de la promoción de la mujer».
En los últimos cincuenta años, la sociedad se ha esforzado por encontrar la forma de conciliar la igualdad fundamental de los hombres y de las mujeres con sus innegables diferencias biológicas. En el curso de los años 60, las mujeres protestaron contra leyes y costumbres que les reservaban un trato discriminatorio.
Leer el resto de esta entrada »
29
Jul
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
18
Jul
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Ángel David Martín Rubio

Hablar de la situación de los cristianos en Europa dentro de un tema sobre las persecuciones religiosas en el mundo contemporáneo, obliga a referirse a la situación de los católicos o del catolicismo en España, situación que en buena medida puede considerarse estrechamente vinculada a una de las más cruentas persecuciones religiosas que ha padecido la Iglesia en el siglo XX y en toda su historia. Nos referimos a la que, con raíces en el período anterior, se desencadenó desde el poder, bajo su amparo o con total impunidad entre mayo de 1931 y marzo de 1939.
Leer el resto de esta entrada »
2
Jul
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Antonio Caponetto

Lo saben por los llanos y en la cumbre del risco
las piedras que semejan de la roca un desangre,
lo dicen enlutados los Altos de Jalisco:
enseñó con la vida, la palabra y la sangre.
O se canta en corridos con sabor de elegía
cuando ensaya la tarde un unánime adiós,
era cierto el bautismo de la alegre osadía,
era cierto que mueres pero no muere Dios.
2
Jul
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Alfredo Sáenz S.J.

Consideraremos ahora una figura realmente fascinante, la de Anacleto González Flores, uno de los héroes de la Epopeya Cristera. Anacleto nació en Tepatitlán, pequeño pueblo del Estado de Jalisco, cercano a Guadalajara, el 13 de julio de 1888. Sus padres, muy humildes, eran fervientemente católicos. De físico más bien débil, ya desde chico mostró las cualidades propias de un caudillo de barrio, inteligente y noble de sentimientos. Pronto se aficionó a la lectura, y también a la música. Cuando había serenata en el pueblo, trepaba a lo que los mexicanos llaman «el kiosco», tribuna redonda en el centro de la plaza principal. Era un joven simpático, de buena presencia, galanteador empedernido, de rápidas y chispeantes respuestas, cultor de la eutrapelia.
A raíz de la misión que un sacerdote predicó en Tepatitlán, sintió arder en su corazón la llama del apostolado, entendiendo que debía hacer algo precisamente cuando su Patria parecía deslizarse lenta pero firmemente hacia la apostasía. Se decidió entonces a comulgar todos los días, y enseñar el catecismo de Ripalda a los chicos que lo seguían, en razón de lo cual empezaron a llamarlo «el maistro», sin que por ello se aminorara un ápice su espíritu festivo tan espontáneo y la amabilidad de su carácter. Al cumplir veinte años, ingresó en el seminario de San Juan de los Lagos, destacándose en los estudios de tal forma que solía suplir las ausencias del profesor, con lo que su antiguo sobrenombre quedó consolidado: sería para siempre «el Maistro».
Leer el resto de esta entrada »
2
Jul
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios

La película sobre la rebelión católica frente a la persecución religiosa desatada por el tirano mexicano Plutarco Elías Calles se encuentra avanzada en su filmación en Durango, México, y tiene previsto su estreno para febrero de 2011 en los EE.UU.
La coproducción estadounidense-mexicana está producida por Pablo José Barroso y dirigida por Dean Wright. Importantes actores han sido elegidos como protagonistas. El conocido Andy García, nacido en La Habana en 1956 (“El Padrino III”, “Lluvia negra”, “Los Intocables”), personifica a Enrique Gorostieta Velarde, general en jefe del ejército cristero en los Altos de Jalisco. Encarna a su esposa, la actriz Eva Longoria. Eduardo Verástegui interpreta al Beato Anacleto González Flores, fusilado en 1927 y beatificado en 2005; Rubén Blades al tirano Calles. Actúan, además, la actriz colombiana Catalina Sandino Moreno, Peter O’Toole, Bruce Greenwood, Adrián Alonso, Raúl Méndes, Karyme Lozano y otros.
Leer el resto de esta entrada »
26
Jun
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Antonio Caponnetto

I –
En 1967, un par de gemelos univitelinos, varones ambos, fueron llevados al Hospital de Winnipeg, Canadá, cuando tenían ocho meses de edad. El propósito de esa visita –corregir una fimosis en los niños- terminó en un drama altamente ejemplarizador.
Uno de los gemelos, como consecuencia de una falla técnica en el electro bisturí, acabó con su órgano sexual destruido.
Ante la comprensible desesperación, los padres acudieron al Dr. John Money, entonces un afamado psicólogo neozelandés del Hospital John Hopkins de Baltimore. Money era el director de una clínica especializada en trastornos sexuales y, lo que es más importante, era uno de los principales mentores y promotores de la teoría del género. Su teoría –la misma que prevalece hoy- es que la sexualidad no depende del orden natural sino que se construye y se elige. Leer el resto de esta entrada »
23
Jun
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Fernando Castelli

Murió en 1956, pero desde hace ya varios años la cultura «oficial» se ha empeñado en erigir en torno a su obra el muro del olvido, y en parte lo ha logrado. Al toparse con Papini, las historias literarias y las antologías salen del paso en forma rápida, como tomando nota de un caso literario definitivamente archivado, o bien lo ignoran enteramente, dando preferencia a escritores «comprometidos» aun cuando sean de tercera o cuarta categoría. Ciertamente, Mondadori tuvo el valor de publicar las obras completas de este escritor florentino y todavía hay quienes hablan sin vacilar de Papini con la frente en alto. Con todo, el ostracismo del autor de la Storia di Cristo (Historia de Cristo) es un dato de hecho. ¿Cuáles son las causas?
Indudablemente, en la obra papiniana hay elementos caducos y zonas en la sombra que es justo denunciar y olvidar, pero no residen en esto las causas de su ostracismo. Éste se explica, en primer lugar, por la moda (¿o esclavitud?) consistente en ver y enmarcar todo en una óptica laicista y radical progresista. Ansiosos por no perder un pequeño lugar al sol, nos alineamos con devoción en las nuevas fronteras de la «cultura», moviéndonos de acuerdo a las órdenes impartidas. Es comprensible, con esta perspectiva, la expulsión de Papini al silencio.
23
Jun
2010
Creado por AlmenA. Sin comentarios
Por Giovanni Papini

Moscú, 3 de julio.
He estado porfiando casi un mes, pero al fin lo he conseguido. Había venido a Rusia únicamente para conocer a este hombre y no quería marcharme sin haberle oído hablar. Me parece, en su género, uno de los tres o cuatro vivientes que vale la pena de escuchar. Llegar hasta él me ha costado casi veinte dólares —regalos a las mujeres de los comisarios, propinas a los soldados rojos, donativos a los asilos de huérfanos—, pero no lo lamento.
Decían que Vladimiro Ilitch estaba enfermo, cansado, y que no podía recibir a nadie, a excepción de sus íntimos. No permanece ya en Moscú, sino en una aldea vecina, en una antigua villa de señores, con el acostumbrado peristilo de columnas blancas a la entrada.
El viernes por la noche las últimas dificultades habían sido vencidas y el teléfono me advirtió que el domingo se me esperaba. Dijeron a Lenín que mi capital podría ayudar a los difíciles comienzos de la «Nep» y había consentido en verme.